martes, 15 de mayo de 2012

Lo he dejado


He dejado de fumar. Mi tos tan profunda y quejumbrosa como los recuerdos de las tardes en casa Pablo. Fumábamos mucho. También hablábamos de literatura, de política; parecía que podíamos arreglar el desorden humano con nuestras impertinentes frases. Mi marido, mi gran compañero, quizás era el más respetado. Hablaba con la voz de la experiencia, con la humildad del que ha conocido la penuria de la condición humana. He dejado de fumar por fin, de aspirar por la garganta el humo venenoso. He dejado de escuchar a Pablo, de desearle, de recordarle, de aspirar sus gestos, de admirar su figura recortada en el marco de la ventana iluminada por el sol de la tarde. He dejado de fumar. Lo juro. Lo he dejado.
(Mayo Belzuz)

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Qué te sugiere a ti?


La misma imagen, tantos matices... Cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre, así que una misma fotografía despierta en cada uno de nosotros infinitas sugerencias, disímiles, dispares, opuestas en muchos casos. Por eso mismo se producen los malentendidos, pero aquí utilizamos nuestros diferentes modos de sentir y de imaginar para hacer literatura. Aquí van los textos que escribimos en el último Encuentro Literario Cósmico a partir de esta imagen tomada de una revista. Esta foto, ¿qué te sugiere a ti?



Llevaba tres días encerrado en la planta 68 de aquel rascacielos de Chicago, en las oficinas de una compañía petrolífera. Por increíble que parezca, aún nadie le había descubierto. Cuando los trabajadores se iban a casa, a eso de las ocho, era el momento en que empezaba la diversión para él. Salía del cuarto que le servía de escondite, una especie de pequeño almacén que ya nadie utilizaba, y corría desnudo por los pasillos de moqueta gris. Había noches, incluso, que se meaba en los tiestos de las imponentes kentias mientras contemplaba, a través de los cristales, el cielo flotando sobre las calles atestadas de coches.

En ocasiones, también escribía frases obscenas en las puertas de los baños, y a veces, cambiaba papeles de sitio dentro de los archivadores. ¡Se sentía tan afortunado! Era el “guardián de la 68”, decía mirándose a los espejos en el servicio de señoras. Y al decir “sesenta y ocho” enseñaba unos dientes blanquísimos y después se pasaba la lengua por los labios.

Una de aquellas noches, descubrió un revolver en el cajón de la Señorita Smith, la secretaria del director. Y lo cierto es que, a partir de ese momento, todo fue distinto. Ya no se divertía cuando se quedaba solo. Ya no tenía ganas de hacer equilibrios sobre la mesa de reuniones, ni de pasar la lengua por la silla de cuero del vicepresidente. Ya no. En lo único que pensaba era en tener aquel revolver en las manos y sentir el roce de su empuñadura metálica en su piel.

Así pasaron días. Meses, tal vez. Y él ya no pudo aguantar la presión. Fue al almacén, se puso el traje de seda gris marengo que aún guardaba allí y se marcho de la planta 68, y del edificio, con el pequeño revolver en uno de los bolsillos del pantalón. “No debería haberlo cogido”, se dijo. “No debería haberlo hecho”, gritó mientras levantaba el arma y apuntaba a su propio reflejo de un escaparate de comida rápida.
(Patricia)

¡Prrrr, prrr.... buf, buf! No sé qué hacer la verdad. ¡prrr, prrr, buff, buah! Y qué hago ahora, estoy cansado, ya no se me ocurre una sola idea más. Sí, puede que mi trabajo penda de un hilo, uno repugnante y asqueroso, uno en el que tenga que informar sobre la extraordinaria tarde en la peluquería de Tita, Cutita o la Gran Putita, por no nombrar el reportaje de vida o muerte que todo el mundo está esperando, el bautizo del hijo de Tita, Conchita o qué sé yo. Hace una noche maravillosa, el frescor me recuerda a algo, quizás hay algo dentro de mí fresco aún, algo que no esté podrido. Me recuerda a lo que siento cuando escribo lo que experimento dentro de mi cuerpo. ¿Será que tengo alma? Ah, sí, pero también una gran hipoteca y esa sí sé perfectamente dónde está, así que mejor dejarme de tonterías, ¿por dónde iba? Ah, sí, por la boda de aquella ¿cómo se llama? Seguro que aunque acabe en ita, será sin lugar a dudas, la de un gran putón.
(Mayo Belzuz)


Lo peor es que ella no me cree.
Ella ha dejado de creer que llego tarde cada día porque tengo mucho trabajo. Ha dejado de creer que me quedo cada noche solo en esta mierda de oficina porque el estrés diario me tiene atascado y sólo pienso con claridad y soy productivo cuando únicamente se escucha el sonido de mi CPU.
Ella no se cree que prefiera trabajar aquí solo, cada noche, en vez de en la habitación de casa que hemos convertido en oficina por mi culpa.
La culpa de que no me crea supongo que la tengo yo... porque también me quedo atascado cuando intento explicarle que si la tengo cerca y ano puedo pensar ni ser productivo. Me quedo atascado cuando intento explicarle que si la tengo cerca ya no soy una mente que piensa sino un corazón que late.
(Vanesa)


El Ibex ha caído un diez por ciento
La prima de riesgo se dispara a mil
Los mercados han declarado la guerra y a mí solo me importa su olor a miel
sus labios imperfectos que me dicen “ven”
sus piernas mal cruzadas que no quiero ver
y ese lunar en el cuello que me hace caer,
caer por la curva de su hombro,
por el tacto de su piel,
en el hueco de su ombligo
en lo curvo de su pie
El Ibex ha caído un diez por ciento
y yo me hundo con él.
(Laura)


Ahí está otra vez el hombre frente a la ventana, siempre el último en irse del edificio. Parece que vive ahí. Que no tiene nada mejor que hacer que trabajar de madrugada. Se rasca la espalda a dos manos para destensar los músculos, mira hacia la calle para ver si llega el repartidor de comida china. Son los únicos minutos libres que se permite levantar la vista del ordenador. Siempre es como un reloj. Un día de estos me voy a plantar desnuda frente a la ventana a ver si me ve. A ver si se le ocurre algo mejor que hacer que quedarse trabajando hasta las tantas. Otro día, quizá. También puedo subir a decirle algo, de hecho podría subir ahora mismo que veo que acaba de encaramarse al alféizar de la ventana y veo que está dudando entre saltar y no saltar.
(Elena)


¿Cuál es el color de los sueños? ¿Cuál el material de las pasiones? ¿Adonde vas? Fugaces instantes apenas aprehendidos mientras como cada noche de los últimos dos meses, se rasca la cabeza pensativo, viendo alejarse por la calle, iluminada de farolas, el carmín que conforma sus sueños, el algodón distante que nutre sus pasiones, a medio levantar. Se aleja, como se aleja la esperanza de una cama compartida y una noche para dos. Sabe bien adónde va, a la seguridad encerrada de una alianza deslustrada. A los brazos tibios que no consiguen transmitir una dulzura apenas contenida. Tan solo medio minuto después del último suspiro, los tacones marcan el ritmo de la despedida en las aceras.
Adiós a la fiebre, adiós a las piernas enredadas entre la C de culpabilidad y la D de deseo. Hubo días que llegaron más allá, pero los comienzos no pueden repetirse. Cuando decidieron unir sus cuerpos por la lengua y por el sexo, como quinceañeros que roban tiempo al tiempo, se olvidaron de que ese archivador, como la vida, empieza por la A de amor
(Carlos)

jueves, 12 de abril de 2012

¡Síguelo tú!

En el último Encuentro Literario Cósmico, nos atrevimos a escribir un par de cuentos conjuntos. El juego parecía sencillo:  había dos hojas con dos frases escritas que iban pasando de mano en mano para que cada uno escribiera algo más. Bastaba con poner una sola palabra, ah, ¡pero que tuviera sentido con todo lo anterior! Lo hubiera dejado como lo hubiera dejado el anterior participante, respetando la coherencia interna del texto... y ahí estaba la complicación, porque es fácil que se te afile el colmillo y escribas barbaridades teniendo la tranquilidad de no tener que acabar el relato... Aquí van los dos ejercicios; los puntos suspensivos y la barra / marca dónde dejó el relato cada participante.


Siempre lo mismo
Ahí estaba otra vez. Ante sus ojos. Otra vez. Siempre lo mismo.... / y aquel hombre no podía evitar sentirse viviendo cada día su especial “día de la marmota”.... / Encerrado en un espacio sin tiempo, en un tiempo alejado del presente, alejado del convencionalismo abstracto del silencio... / No podía sentirse como los demás hombres y mujeres que le rodeaban, sentía como si su cuerpo no le perteneciera, como si su piel y huesos fueran tan solo un traje bien pertrechado por algún sastre impecable.... / “Ya está bien”, se dijo. “Hoy mismo llamo a Iván y le pido explicaciones”. Sabía que todo era por culpa de aquel pacto.... / Sólo eran niños cuando decidieron que uno de ellos viviría para siempre dentro de un espejo.... / Pero qué explicaciones vas a pedir cuando eres solo un reflejo... Lo único que podía hacer era moverse para buscar rayos de sol y fastidiar a todo el que pasara por delante para deslumbrarlo. Ensayaría bien para apuntar directamente a los ojos.  
(Escrito por Elena, Vanesa, Carlos, Mayo, Patricia, Laura, Elena)



Era increíble, asombroso...
Era increíble, asombroso, tuvo que parpadear dos veces para podérselo creer. Para darse tiempo a imaginarlo …. / Era un elefante azul en medio de la Gran Vía …. / Caminaba con la trompa retorcida en un nudo. “No debería haber visitado hoy al señor Cósmico”, me dije... / Los efectos de las bebidas espirituosas antes de cenar solían dejarme a merced de pesadillas insomnes. Pero aquel día era un día para medidas drásticas y una noche de gintonics largos, solitarios.... / Honestamente, no era lo más extraño que habría creído ver, así que decidí dirigirme al centro de todos los misterios, al origen de mis miedos, hacia el elefante azul. Y le dije... / “Tú no deberías estar aquí, en la Gran Vía. Tú solo deberías estar en mi cabeza, en mi mente, porque formas parte de mí, de ese universo extraño que sé que me abduce cada noche y del que no puedo escapar”... / El elefante escuchó mi parrafada con las orejas alerta y moviendo la cola parsimoniosamente, como un péndulo hipnotizador.... / “Te equivocas”, respondió. Y su voz sonó como una fanfarria a mis oídos. Las bestias son productos abominables, pero yo no soy una bestia. Mi sitio es donde camino y está aquí, contigo.
(Escrito por Elena, Laura, Patricia, Carlos, Mayo, Vanesa, Elena, Carlos)



viernes, 16 de marzo de 2012

Literatura por palabras

En los Encuentros Literarios Cósmicos, sobre todo demostramos que no le tenemos miedo a la página en blanco. Con cualquier cosa podemos crear. Las ideas, las semillas de un texto literario, están por todas partes. Solo hay que aprender a mirar. Cualquier idea que surque el aire puede servirnos para emprender el vuelo.

Así lo hicimos en la última sesión, a partir de los anuncios por palabras publicados en el “Buzón de amigos” de una revista de tirada nacional. Leímos una serie de anuncios, los más llamativos, y a partir de ahí, echamos a volar nuestra imaginación. Jugamos a inventarnos anuncios nuevos, a responder a alguna de esas llamadas, a imaginar quién había escrito el anuncio y por qué, a calcular las posibilidades de éxito de la cita... En cursiva están los anuncios reales, y debajo, las propuestas que inventamos sobre la marcha:

ANUNCIO: “Sonsoles, 21 años, maquilladora, asesora cosmética, simpática, muy sociable, a veces un poco borde. Busco relación estable. Madrid”.

Sonsoles, sí, empezaré por mi nombre... o mejor digo Sonso, que es más accesible. No, Sonsoles que luego me toman a pitorreo. Y qué más... pondré mi profesión, que es muy femenina, asesora cosmética mejor que maquilladora, que resulta más vulgar. No, no, mejor pongo sólo maquilladora que luego me preguntan que qué es lo de asesora cosmética y me enrollo y me enrollo y a los hombres lo único que les interesa es lo que les interesa... así que eso, maquilladora que es muy femenino. Claro que tendré que ir pintada como una puerta, porque luego no se lo creen y empiezan con la coña de que si miento o no miento, que luego me cojo un cabreo... y yo me conozco, que por las buenas, muy buena, pero por las malas no hay Dios que me aguante. Pero claro, es que no se puede llegar así a la primera y decirme a la cara que lo que digo es mentira, pero si yo no necesito mentir a nadie, bueno, es que yo no necesito a nadie y menos a ningún payaso, a ningún tonto a las tres como el de la última cita, el tal Richie, mira qué nombre Richie... ¡pues no me dijo que era un poco borde! ¿Yo borde? Pero si soy un encanto, pero lo que no me puede decir un tío que acabo de conocer... sí, que soy un poco borde. ¿Qué pasa, que estaba buscando una geisha? Pues no, yo tengo lo que tengo que tener, personalidad, y lo digo así en tres golpes: per-so-na-lidad, bueno en cuatro. Y qué pasa si soy borde, lo que soy es auténtica, esto te jode. Estoy harta de tanto mamón, pues sí, soy borde, sí, porque puedo, sí que lo voy a poner y todo. Sonsoles, maquilladora, un poco borde y a quien no le ponga, pues eso. Se queda sin la Sonso. Y sin la Sonsoles.
(Mayo Belzuz)

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ANUNCIO: “Varias personas desean ampliar grupo con gente mixta, entre 50-60 años, para compartir actividades, viajar y pasarlo lo mejor posible. Madrid”

¿Será posible que vuelva por fin a salir de casa sin vergüenza, sin preocupación? Confío en que sí, gracias a vosotros, misteriosos amigos del mensaje del periódico. Desde que mi amigo Ferrán se fue a Kenia no he encontrado a nadie en quien pudiera confiar, adie digno de que le llamase amigo (bueno, lo del facebook es ora cosa, amigos por pantalla interpuesta, nada que ver). He leído vuestro anuncio y creo que cumplo todos los requisitos: tengo 52 años, me encanta viajar y me gustaría pasarlo lo mejor posible. Y sí, soy mixto, como especificáis al principio del mensaje. En mi caso, soy Rodolfo de cintura para arriba, como cuando estoy sentado detrás de una mesa, pero de cintura para abajo tengo patas de cabra. (Por suerte no nací en la Edad Media, porque entonces me habría considerado una encarnación del demonio... ya ves, a mí, que soy un santo) En cuanto a los destinos de las excursiones, no me cierro a ninguno, pero me resultan muy inspiradores sitios como Gredos, que está bien cerquita, además. O Capri, también me llama la atención. Quizá algún día podamos ir a Kenia, a ver a mi amigo Ferrán. Él es mixto de hombre y elefante africano. Y muy buena gente mixta, también. Hasta pronto. Rodolfo.
(José Manuel Fernández)

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ANUNCIO: “Soltero de 46 años, sin hijos, 1.80, deportista, romántico, cariñoso, buena persona. Sabe a quien busca”.

… Y digo que sé a quién busco porque estoy seguro de que te voy a encontrar, seguro de que caerás en la trampa, seguro de que sigues leyendo estas páginas ávidamente cada domingo con la ilusión imbécil de encontrar a tu príncipe azul. Y cuando creas haberlo encontrado, ¡ah! Cuando vayas a la cita con tu mejor vestido y maquillada como una puerta y las manitas cruzadas sobre el estómago tratando de disimular la barriguita que ya se te empieza a notar y esa sonrisita estúpida que se te pone cuando intentas agradar.... con esa cara bobalicona irás a la cita y te quedarás petrificada cuando me veas en la puerta, sonriéndote galantemente, como un señor, dejando pasar a las damas primero, faltaría más, y te traeré una rosa, por supuesto, amarilla que es la que más te gusta aunque a mí me dé aso, porque siempre te ha dado igual que yo pensara que el amarillo es un color de mal agüero, pero mira por dónde me vas a dar la razón, esta vez verás mi rosa amarilla y sabrás que es cierto, sabrás que el mal augurio se ha hecho realidad.

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VANE, 20 años, coqueta, bien maquillada y amante de las buenas extensiones y piercings. Busca chico chulazo, cachas, con cara de malote, barba de tres días, con coche propio (preferible tuneado, con buenos altavoces y color amarillo) para pasear por el extrarradio, tatuarnos juntos y lo que pueda surgir...

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ANUNCIO: “Hombre de 39 años desea conocer chico, entre 28-45 años, le interese hacer excursiones con coche, entre semana, pueblos Comunidad de Madrid, que él tenga coche”.

Cariño, ¡tú lo que quieres es que te coma el tigre! Lo quieres todo. ¡Y querrás que ponga también la cama! El completo son 300 euros.

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ANUNCIO: “Señora estupenda, 49 años, alto nivel físico, cultural y económico, desea conocer señor similares características. Abstenerse no equiparables. Madrid”.

Soy el equiparable. Señor apuesto, 50 años, ex modelo de pasarela, filósofo y millonario. Pequeño detalle que espero que no afecte a nuestra relación. Tendremos que vivir en Indonesia, es el único país donde no me busca la Interpol. Un pequeño malentendido de tráfico de drogas.

jueves, 9 de febrero de 2012

Persiguiendo amores de barra


En la primera sesión de los Encuentros Literarios Cósmicos le fuimos siguiendo la pista a los amores de barra... A los de la conocida canción de Ella Baila Sola. Sin la presión de tener que continuar con el estilo de un texto literario, jugamos a imaginar cada uno de nosotros qué sucedería después de que ella va al baño a retocarse el maquillaje y en unos minutos todos lo pusimos por escrito; éstos son algunos de los resultados... Colirio en los ojos, pegote de rímel, la copa en la mano y vuelvo a tu lado...


...Y te miro, tuerzo mi boca en lo que cualquiera hubiera pensado que es una espléndida sonrisa y te toco alargando mi mano, que parece tocarte con anhelo, pero solo es la historia que se acaba cuando sale el sol... Tú me dices cosas bonitas al oído y yo parezco creerlas. Cuando en la mañana la luz del sol inunda mi habitación, ya no estás. Sonrío, mi boca vuelve a torcerse en lo que todo el mundo pensaría que es una agradable sonrisa. 
(Mayo Belzuz)



Él la dejó jugar. Una noche repetida con el final de siempre. Amanda intenta convertir las cosas en cristales rotos. Mira a su alrededor y desiste. Asqueada intenta recomponer algo de su imagen. Imposible. Abandona. Da un último trago a una copa sin sabor y con un gesto le dice adiós.
(Esteban)



...Y cuando llego a nuestro rincón, aquel rincón donde empezamos a conocernos, donde sellé con mi carmín esa primera copa que compartimos... Me doy cuenta de que ya no estás... y es cuando me choco con la realidad de tener que volver a comenzar otra vez, una vez más... quizás en otra barra de un bar... y ya no tengo fuerzas par volverme a equivocar. 
(Palmawewe)



...Pero ya no soy la misma. Si te hubieras atrevido a llevarme a tus labios cuando nos conocimos, así, sin pensar más, si te hubieras dejado llevar por mi aroma... Entonces era todo color y blandura, un manjar apetitoso. Pero te parecí demasiado vulgar. Yo lo leí en tu mirada. Y enseguida se te fueron los ojos en busca de otros bocados. Claro, un amor de barra era muy poco para ti. Preferías ligarte a esa baguette (que te parecerá muy chic aunque en el fondo es lo mismo aunque un poco más delgada) pero lo que nunca te perdonaré es qe te fueras con esa hogaza de pan payés que no sirve para hacer un bocadillo ni medio decente, con esa miga tan indigesta que ojalá se te atragante y te acabe matando. 
(José Manuel Fernández)



Ella vuelve a donde creía que él estaba bailando pero no, no está, él ya se ha ido... se ha ido con otra, seguro, mierda, no debí tardar tanto, debía haber ido a retocarme el maquillaje antes, seguro que le espanté con este rímel corrido estos ojos de cadáver y este aliento de dragón, ¡buaj!, qué asco, mejor que me vaya a casa que ya es hora... pero ¿y si me lo encuentro? ¿y si está fuera todavía? No, eso no, antes muerta a que me vea derrotada volviendo sola después de cómo me he pavoneado ante él... Mejor me quedo... sí, me quedo. Voy a por otra copa, que ya se me han derretido los hielos y seguro que alguno cae... una chica no puede estar mucho tiempo sola en un bar a estas horas y con tanto alcohol.


Aunque sé que nunca seremos amigos, que nunca te llamaré si me desvelo una noche. Que no sabrás mi apellido y dentro de una semana no te acordarás de mi nombre, ni de mi rostro.
Porque nunca nos amamos, y jamás nos anhelamos... uno de tantos, una de tantas.
Me marcho ya, son las seis de la mañana...




viernes, 27 de enero de 2012

Encuentros literarios cósmicos












"Si se pudiera dar nombre a todo lo que sucede, sobrarían las historias. Tal y como son aquí las cosas, la vida suele superar a nuestro vocabulario. Falta una palabra y entonces hay que relatar una historia". (John Berger)
En el Café Cósmico queremos escuchar esas historias que quedan por contar, y ayudar a que surjan. Por eso, el primer martes de cada mes, organizamos unos Encuentros Literarios abiertos a todos.

Haremos lecturas y ejercicios de escritura creativa para convocar el universo imaginativo de cada uno. 
Ven a compartir tus escritos en un ambiente cálido y agradable.
Empezamos el 7 de febrero de 20 horas a 21.30 h. ¡Te esperamos!

jueves, 26 de enero de 2012

English Meeting Point


Every Monday, 19:30 -  22 h., Let's have a drink in a cosy atmosphere with our  native english teacher, Marco! You will have fun and learn at the same time!

Todos los lunes, de 19.30 a 22 horas, ven a tomar algo con Marco, nuestro profesor nativo. ¡Te divertirás y aprenderás inglés al mismo tiempo!